Mar 26, 2019
310 Views

Marcos Gómez, vicepresidente ejecutivo de Asipnor

Written by

“Queremos generar un salto cualitativo promoviendo la pesca sustentable”

El portavoz de la Asociación de Industriales Pesqueros del Norte Grande (Asipnor), destaca que es fundamental abordar la actividad bajo otro prisma, incorporar valor y tecnología, reutilizar insumos y reciclar elementos.

Iquique, marzo 2019.- “Los distintos actores de la zona norte, artesanales e industriales, hemos asumido el desafío de cuidar la sustentabilidad de nuestras pesquerías. La mirada no puede ser a corto plazo, es fundamental ponernos horizontes de tiempo más desafiantes y, en nuestro caso, enlazarlos a criterios científicos estrictos”, precisa Gómez.

De acuerdo con el dirigente gremial, la actividad pesquera ha tenido un comportamiento visionario por más de 60 años. “Realizamos una actividad sustentable sobre un recurso renovable, con el objetivo claro de preservarlo en el tiempo. Si estos no son gestionados con responsabilidad, pueden ser finitos. Además, no hay que olvidar que como sector estamos sometidos periódicamente a fenómenos naturales, como El Niño, que afectan de forma dramática la disponibilidad de recursos”. En este sentido, agrega que Asipnor se ha planteado como objetivo prioritario generar un salto cualitativo, promoviendo la pesca sustentable “con el aporte de cada uno de sus miembros que aspiran a lograr estándares superiores a nivel mundial. En esto, el eslabón científico tiene un rol vital, por lo que estamos potenciando la labor que realiza el Centro de Investigación Aplicada del Mar S.A (CIAM)”, indicó el vicepresidente ejecutivo.

¿Qué oportunidades ven en desarrollar una economía circular en sus procesos productivos?

Hay varias y algunas ya se están desarrollando. Tenemos el gran aliciente de que en el Norte Grande (desde Arica a Antofagasta) cuenta con una industrial marítima- pesquera consolidada, con polos de trabajo y especialización que funcionan e interactúan generando sinergias. Sin que haya definido así, resulta que en los hechos ya tenemos algunos signos de una economía circular en funcionamiento. Por ejemplo, nuestras empresas socias tienen un programa de modernización de varios de sus antiguos barcos que se ha estado desarrollando en astilleros nacionales, incorporando las últimas tecnologías en navegación y conservación de la pesca. Estas naves, que se enfrentaban a la alternativa de ser dadas de baja y transformarse en chatarra, luego de ser sometidas a este proceso de transformación y modernización se reincorporan a la actividad pesquera. Con esta acción, se generan oportunidades de trabajo, innovación y desarrollo tecnológico.

Nota y fotografìas gentileza del periodista Vladimir Mansilla.

Article Categories:
Tarapacá

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.